Me estoy volviendo loco. De esos locos sin locura. No veo gente muerta o elefantes rosas. Pero me estoy volviendo loco. A mi sólo se me está rompiendo el bocho de pensarte. Suelo quedarme colgado, con la mirada distraída, el cuerpo contraído y la cabeza maquinando como una locomotora con caldera a leña. Me voy quemando poco a poco, leño tras leño, y no sé como poner el freno. No sé como poner pausa. Soy un joystick con el start falseado.
Está vez arrancó un juego que no quería y ya no puedo volver al principio. Extraño el principio de todo.
“Siempre hay un poco de locura en el amor, pero siempre hay algo de razón en la locura.” – Friedrich Nietzsche
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