No sé a ciencia cierta que somos. No sé en que lugar nos encontramos. Menos aún, si estamos solos. No lo creo, mucho ego tendríamos que tener para afirmarlo. Pero si creo en algo. Creo que somos interpretaciones. Si, no salimos nunca de eso. Interpretaciones de otros y somos nuestra propia interpretación.
Hace muy poquito, me encontré con un alma. Estaba vagando, como lo hacía yo, por el mundo de las ideas. Resultó ser tan linda que quede como pegado a ella. No sé si fue una casualidad o si fue a causa de algo, pero llegó en un momento justo, en el punto exacto del camino y de la eterna búsqueda que tengo de él. Este ser me parece que es un ser divino y nadie tiene el placer de conocer su profundidad. Me dio en tan poco tiempo, mucha paz. Y me dijo una frase, la cual quiero compartir, que hizo abrir mis poros hacia el infinito: “Somos lienzos llenos de trazos esperando que alguien nos interprete de la forma correcta”. Yo ya lo pensaba, pero nadie me lo había dicho de esa forma. Nadie había puesto esa electricidad justa que corre en mi cerebro en pensamiento y este, en palabras que lo expresen y combinen tan bien juntas.
!Qué manera de volar! Es instantáneo cuando te encontrás con esa alma correcta que ensambla con la tuya. Sabes que es real, y lo mejor de todo, sentís ese fuego que te conecta, más allá de tierra alguna.
Sigamos siempre fieles a nuestra esencia. La esencia de nuestro arte que es lo único real en este mundo difuso.
 
J
“Nuestras almas son música y nuestros cuerpos el instrumento sin el cual el alma, aunque subsista, no puede hacerse oír.” – Eliphas Levi
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